Colonias de verano: una propuesta formativa

Durante los meses de verano tienen lugar las colonias de verano y los “casals d’estiu”, una actividad desarrollada por numerosas instituciones de la Iglesia, como parroquias, colegios, movimientos cristianos de niños, adolescentes y jóvenes. Numerosos jóvenes colaboran con estas actividades de forma voluntaria como monitores. Este escrito es una nueva oportunidad, que deseo aprovechar, para expresarles la gratitud de la diócesis por su aportación desinteresada. Sin estos monitores, ellas y ellos, muchas de estas iniciativas no serían posibles.

 

Los llamados centros de tiempo libre  -o “centres d’esplai”, en catalán - están federados en el ámbito de las diócesis catalanas en el Moviment de Centres d’Esplai Cristians Catalans (MCECC), de la Fundació Pere Tarrés. Los días 17 y 18 de mayo, bajo el lema “Camino hacia el futuro”, más de 800 adolescentes y jóvenes se reunieron en Manresa en el encuentro anual. Fue como el toque de salida de las actividades del verano.

 

Recientemente, se han presentado a la opinión pública las conclusiones de un estudio titulado “L’acció social de les entitats d’Església. El seu paper en la cohesió social de Catalunya”, estudio que ha publicado en forma de libro la Editorial Claret. De este estudio se desprende que cerca de un 17% de las entidades que trabajaban el año 2013 en el tercer sector son de inspiración cristiana.

 

También el año 2011 se constituyó la Xarxa d’entitats socials d’Esglesia, formada por 27 organizaciones catalanas que realizan una acción social inspirada en el Evangelio al servicio de las personas más frágiles de nuestra sociedad. Está formada por entidades como Cáritas, la Fundación Pere Tarrés, Jesuitas, Maristas, Salesianos, Oblatas, Hijas de la Caridad,  Hermanos  de Sant Juan de Dios, Centros Sociosanitarios de Catalunya, entre otras.

 

Hoy deseo fijarme, pues, especialmente en las actividades de las colonias de verano, los centros de tiempo libre o “casals d’estiu”, los campamentos, y actividades similares. Estos centros tienen un proyecto educativo inspirado en el humanismo cristiano y en los valores del Evangelio. Educan los niños y adolescentes en la convivencia, la fraternidad, el contacto  el respeto de la naturaleza, la apertura del espíritu a Dios en la solidaridad y en la plegaria.

 

Vienen  mi memoria los esfuerzos que me consta que hacen muchas parroquias para organizar y mantener, año tras año, las colonias y otras actividades del tiempo veraniego. Se trata de una propuesta verdaderamente formativa, que se realiza en un clima más libre y distendido que el del curso escolar, marcado por las exigencias de formación en las diversas materias regladas. Por eso, son tan educativas –o quizá mucho más- que las actividades del periodo escolar. Y por ello, animo a cuantas personas e instituciones de nuestra diócesis promueven las actividades veraniegas de niños, adolescentes y jóvenes. Que Dios bendiga vuestros esfuerzos para servir a esta sociedad nuestra que pasa por momentos de muchas carencias en los recursos sociales a causa de los “recortes” que impone la prolongada crisis económica que estamos viviendo.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

 

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa