Compromiso misionero y compromiso ecuménico

Celebramos cada año, desde el 18 al 25 de enero, la Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos. El llamado “ecumenismo espiritual” ha puesto de relieve la importancia que tiene la oración para la unidad de los cristianos. Orar por la unidad de los cristianos ha de ser un propósito de todo el año, pero estos días de enero lo vivimos cada año con mayor intensidad cristianos de todas las confesiones. Y me agrada recordar que el espíritu ecuménico ha estado y sigue estando muy arraigado –de modo que ya es tradición- en la ciudad de Terrassa y en nuestro obispado.

El tema de la plegaria ecuménica para todo el año 2010 es una frase del Evangelio de San Lucas: “Vosotros sois testigos de todo esto” (Lc 24,48). Las Iglesias cristianas de Escocia, cumpliendo el encargo que les confiaron los promotores de la Semana de Oración por la unidad de los cristianos, que son la Comisión Fe y Constitución, del Consejo Mundial de las Iglesias, y el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, de la Iglesia Católica.

La razón de tal encargo es que las Iglesias de Escocia están celebrando este año una importante conmemoración. Durante el verano de 1910 se reunió  en la capital escocesa la llamada Conferencia Misionera de Edimburgo. A ella asistieron los delegados oficiales de las sociedades misioneras protestantes surgidas de diferentes ramas del protestantismo y del anglicanismo, a las que se añadió un invitado ortodoxo. Sin voluntad decisoria ninguna, la Conferencia no tenía otro objetivo que ayudar a los misioneros a compartir un espíritu común y coordinar sus trabajos.

En el centenario de este acontecimiento, es lógico que el lema de la actual Semana se haya centrado en el anhelo misionero y en el anhelo ecuménico. Estos dos objetivos tienen una estrecha relación según las palabras de Jesús: “Que todos sean uno para que el mundo crea” (Ju 17,21).

Hoy podemos ver más claro que el compromiso misionero y el compromiso ecuménico de los cristianos han de ir unidos. Sin duda será uno de los puntos centrales de la nueva Conferencia de Edimburgo que se reunirá el próximo mes de junio en torno a un tema que preocupa a todos los cristianos en estos tiempos de secularización y descristianización: “Cómo ser testigos de Cristo hoy”.

Sus organizadores desean que este encuentro sea un tiempo oportuno para vivir dos objetivos principales: una acción de gracias por los progresos que Dios ha permitido que la misión hiciera en estos últimos cien años y preguntarse por el testimonio que las Iglesias tendrán que hacer de conjunto a lo largo del siglo XXI. Y, a la vez, dar gracias a Dios por los progresos que el ecumenismo ha hecho en el último siglo. Estos progresos son muy reales y muy visibles para un observador atento, y van desde los importantes acuerdos doctrinales hasta un nuevo clima, en el que el desconocimiento, la indiferencia y quizás la poca estima, han abierto el camino al conocimiento mutuo, a la amistad y a la colaboración en objetivos comunes. Los hermanos cristianos de Escocia lo afirman con su franqueza tan escocesa: “Con Cristo, los que odiaban pueden hallar el camino de la reconciliación”.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa