Comunicación, comunión y cooperación,

Celebra hoy la Iglesia la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. El Santo Padre Benedicto XVI ha escogido para este año un lema muy sugestivo: "Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación".
    Comienza el Santo Padre su mensaje recordando que el Concilio Vaticano II, hace cuarenta años, se preocupó por los medios de comunicación social y les dedicó un decreto que tituló con las palabras latinas Inter mirifica, es decir, "entre los maravillosos inventos de la técnica". Estas palabras ya manifiestan una visión positiva de estos instrumentos, de los que dice que son admirables. ¡Hoy lo podemos reafirmar con más conocimiento de causa!  
    Pero, con realismo, el mensaje pontificio recuerda que el Concilio reflexionó sobre el poder de los medios para ejercer una influencia sobre toda la sociedad humana. Y dice que los medios pueden ser una red que facilite la comunicación, la comunión y la cooperación. Es el mismo esquema de la revelación de Dios: Dios sale al encuentro del ser humano. Se comunica con el hombre, lo llama a vivir en la comunión con él, y lo llama a un trabajo de colaboración, de sinergia, para transformar y perfeccionar el mundo.
    Este esquema lo hemos de utilizar también en la comunicación entre los hombres. Y actualmente lo podemos hacer más que antes, porque asistimos a nuevos avances en los medios de comunicación social, que han conquistado hasta cierto punto el tiempo y el espacio y hacen instantánea y directa la comunicación entre las personas, incluso cuando se encuentran separadas por grandes distancias. "Sin embargo -dice Benedicto XVI con mucho realismo-, como todos sabemos, nuestro mundo está lejos de ser perfecto. Diariamente se nos recuerda que la inmediatez de la comunicación no necesariamente se traduce en la construcción de la cooperación y la comunión en la sociedad."
    A pesar de esto, no podemos caer en el pesimismo y hemos de ser conscientes e impulsar el trabajo de los medios para iluminar las conciencias de las personas y ayudar a formar su pensamiento, buscando la verdad y el bien, ayudando a poner los fundamentos del crecimiento de las personas y de la construcción de las sociedades. También tienen una gran importancia los medios de comunicación social en orden a la construcción de la paz desde la verdad.
    Es urgente formar unos usuarios de los medios que sean maduros y críticos, que sepan discernir los mensajes que reciben y quieran premiar con su confianza a aquellos medios que cumplen su misión con honestidad. Como Iglesia, hemos de sentir una especial preocupación y hemos de tomar una actitud activa para ayudar a los padres y educadores a encontrar la mejor manera de asumir el impacto de los medios -y de las nuevas tecnologías multimedia- en la formación de los niños y jóvenes. Las nuevas tecnologías son instrumentos que pueden servir para lo mejor y para lo peor. Pueden convertirse en instrumentos que rompan la pasividad de los usuarios y fomenten la interactividad y la capacidad crítica y valorativa. Y pueden convertirse en instrumentos que conduzcan a la superficialidad, la vulgaridad, el individualismo. Es todo un alud de imágenes el que cae  sobre el cerebro de nuestros niños, que se ven a menudo incapacitados para procesar tanta información.
    No son éstos unos retos pequeños. Pero quisiera acabar con la recomendación final que nos hace el Santo Padre: hemos de saber aprovechar y usar las grandes oportunidades que estos medios técnicos nos ofrecen para "la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela".

+Josep Àngel Saiz Meneses
Obispo de Terrassa     

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa