El obispo Desmond Tutu y el cambio climático

El obispo anglicano Desmond Tutu, obispo emérito de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, ha sido noticia entre nosotros porque se le concedió el Premio Internacional Catalunya 2014, otorgado por la Generalitat. Lo recibió el 3 de junio pasado. Junto con Nelson Mandela –fallecido recientemente- el obispo Tutu ha sido uno de los líderes que promovieron pacíficamente la superación del apartheid, que oprimía a los negros sudafricanos. Por este hecho obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1984.

 

El obispo emérito del Cabo, ante  el recalentamiento de la tierra ha llegado a decir lo siguiente: “El problema del cambio climático representa una amenaza aun mayor que la que lo fue para nosotros el apartheid. El aumento de temperatura en el planeta podría convertirse en la causa principal de sequías y carencias que en un futuro próximo podrían afectar gravemente a millones de africanos”.

 

Lo dijo dirigiéndose a los fieles cristianos y a todos los ciudadanos de Sudáfrica: “Necesitamos vuestra ayuda para mantener templado el planeta”. Y añadió aun: “No podemos permitir que nos venga todo ello, aunque muchos de nosotros, ante una amenaza tan enorme, nos sentimos faltos de fuerzas y alzamos las manos pensando que no hay manera de    modificar la situación. No podemos permanecer parados”.

 

En la ciudad de Durban tuvo lugar del 28 de noviembre al 9 de diciembre de 2011 un encuentro sobre el cambio climático que reunió a muchas personas interesadas en el tema.  Hubo una buena representación de otros países africanos. Doscientos activistas ecologistas organizaron una maratón: una Ride for Climate Justice (Marcha para una justicia climática, o sea, para un clima más justo).

 

Los ciudadanos, además de tomar conciencia  de ello, ¿podemos hacer algo para ayudar a plantera y poner medidas correctoras del calentamiento de la tierra? Escuchemos  al obispo Desmond Tutu que nos dice: “En tiempo del apartheid nos parecía un reto enorme hacer caer aquel régimen, que, no obstante, hicimos  desaparecer gracias a la gran movilización; ahora tenemos necesidad de la misma pasión y determinación para afrontar el problema del cambio climático”.

 

¿Qué podemos hacer? Adoptar, en toda circunstancia, una manera de vivir respetuosa con el ambiente y mantener la búsqueda y la utilización de energías adecuadas que salven el patrimonio de la creación y no comporten peligro para el hombre deben ser prioridades para los cristianos y para todos los hombres y mujeres de buena voluntad. San Juan Pablo II, en una de sus encíclicas sociales (Sollicitudo rei socialis) escribió que “hacer uso de los elementos naturales como si fueran inagotables, con un dominio absoluto, pone seriamente en peligro su disponibilidad”. Es decir, se impone, en todos los ámbitos –y de modo especial en la relación de la persona humana con el medio ambiente- una ética de la responsabilidad y de la austeridad.

 

+Josep Àngel Saiz Meneses

 

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa