La Eucaristía, fuente de la solidaridad


Escribo estas líneas el mismo día en que finaliza en Roma la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se ha celebrado del 2 al 23 de octubre y que ha tratado sobre "la Eucaristía, fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia".
Conviene recordar que el Sínodo de los obispos es una institución permanente, creada por el Papa Pablo VI como fruto del Vaticano II y a la vez en respuesta a los deseos de los padres conciliares de mantener vivo y operante el espíritu de comunión y de colegialidad tan propios de aquel concilio, de cuya clausura conmemoramos el 40 aniversario el próximo 8 de diciembre. La palabra sínodo significa caminar juntos. Por esto, el Sínodo es un encuentro en el que unos obispos, reunidos con el Santo Padre, comparten oración, experiencias y reflexión con la finalidad de encontrar soluciones y respuestas pastorales a los problemas del momento presente.
Juan Pablo II inició el Año de la Eucaristía el 17 de octubre del año pasado, invitando a la comunidad cristiana a adquirir una conciencia más viva del misterio eucarístico, profundizando en la celebración, en la adoración y en el servicio a los más necesitados; subrayando que la Eucaristía es fuente de comunión y principio de misión. Todo esto de la mano de María, Madre y Maestra, mujer eucarística por excelencia. Con el final de esta asamblea sinodal el Papa Benedicto XVI clausura también el Año de la Eucaristía.
El mensaje final del Sínodo centra su nervio en las palabras de Jesús cuando instituyó la Eucaristía: "Haced esto en conmemoración mía". Es el memorial del amor de Dios que envía a su Hijo para la salvación de todos. Es el amor de Cristo que da la vida como prueba del amor más grande. Amor de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.
Deseo subrayar dos aspectos del mensaje final. En primer lugar, el llamamiento a ser testigos del Señor, cada uno desde el estado de vida en que ha sido llamado a vivir la vocación bautismal. Viviendo la Eucaristía como lo que es: don de Dios, encuentro con Dios que nos ama y fuente de vida eterna. Es muy entrañable la palabra especial que dirigen los padres sinodales a todos los que sufren, especialmente a los enfermos y a los discapacitados, que por su sufrimiento están especialmente unidos a la cruz de Jesucristo, recordando que a pesar de su dolor, su sufrimiento y sus dificultades participan de una manera singular del sacrificio eucarístico.
En segundo lugar, que no puede haber un testimonio auténtico sin unidad, "Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea" (Jn 17). Condición sine qua non, condición indispensable para ser creíbles: la unidad. Que es el reto y el compromiso de Benedicto XVI, como ha quedado claro desde el inicio de su pontificado. El mensaje final lo ratifica de manera rotunda: "Todos somos responsables de esta unidad, porque somos miembros de la familia de Dios por nuestro bautismo, hemos recibido la misma gracia y dignidad fundamental y compartimos el inestimable don sacramental de la vida divina. Todos sentimos el dolor de la separación que impide la celebración común de la santa Eucaristía. Queremos intensificar en las comunidades la plegaria por la unidad, el intercambio de dones entre las Iglesias y las comunidades eclesiales, así como los contactos respetuosos y fraternos entre todos, para conocernos mejor y amarnos, respetando y apreciando nuestras diferencias y nuestros valores comunes. Unas normas concretas de la Iglesia determinan cómo hay que conducirse respecto a la comunión eucarística de los hermanos y las hermanas que no están todavía en plena comunión con nosotros. Una sana disciplina impide la confusión y los gestos precipitados que pueden obstaculizar todavía más la verdadera comunión."
Pidamos a Dios su gracia y trabajemos para que el Año de la Eucaristía continúe dando frutos de profundización en el misterio de Dios, de la Eucaristía y de la Iglesia, en la atención a los más necesitados de todo el mundo y en el camino de la unidad de los cristianos.

+ Josep Àngel Saiz Meneses
Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa