Los actos de la visita pastoral

En este domingo del mes de noviembre se celebra la Jornada de “Germanor”, también llamado Día de la Iglesia diocesana. Es una invitación a sentirnos Iglesia diocesana, lo que expresa muy bien el lema escogido para este año: “Tu Iglesia contigo, con todos”. Es esta celebración la ocasión para rendir cuentas de los recursos económicos de los que dispone nuestra Iglesia local de Terrassa y para pedir la colaboración material de los católicos, según las posibilidades de cada uno y según las diversas formas que se ofrecen.

Informar del destino de los recursos económicos tiene una finalidad: que sintamos la Iglesia más próxima a cada uno. Sentir la Iglesia más próxima es también el objetivo de la visita pastoral que vamos a realizar a diversas zonas de la diócesis durante este curso y que, por ello, estoy comentando en estas breves comunicaciones dominicales. La visita pastoral ha de hacernos sentir a la Iglesia más próxima. Y concretamente al obispo, que ha de ser- el primer servidor de la comunidad diocesana.

Esto es lo que queda expresado en la visita pastoral, si ésta se realiza debidamente. El Directorio para el ministerio pastoral de los obispos detalla los actos a realizar en la visita a las parroquias, según las posibilidades de tiempo y lugar. No se trata, en este punto, de inventar cosas nuevas. Bastará que procuremos cumplir lo que la Iglesia nos aconseja, fruto de su experiencia en esta antiquísima institución que es la visita pastoral del pastor diocesano.

El acto primero y principal será presidir la celebración de la eucaristía para la comunidad y predicar la Palabra de Dios, porque esta es su misión fundamental como sucesor de los Apóstoles e imagen de Cristo, el Pastor de la Iglesia. También es oportuno que administre otros sacramentos, si hay oportunidad, en especial el sacramento de la Confirmación. Aquí hago un llamamiento a los responsables de la pastoral para que animen a los adolescentes y a los jóvenes a recibir este sacramento que culmina el proceso de la iniciación cristiana.

Después, la visita episcopal pide dar mucha importancia a los contactos personales. El obispo ha de tener mucha capacidad de escucha y de diálogo: con los sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, con los laicos –hombres y mujeres- que colaboran en los distintos apostolados y con las asociaciones de fieles. Es oportuno un encuentro con el consejo pastoral parroquial y con el consejo para asuntos económicos para saber de las necesidades y de los recursos con que cuenta la parroquia.

Es muy recomendable que mantenga encuentros con los grupos de niños y jóvenes de la catequesis, que visite las escuelas y otras obras e instituciones católicas dependientes o vinculadas a la parroquia y a las comunidades religiosas que las gestionan. El Directorio aconseja también al obispo que visite, si es posible, algunos enfermos de la parroquia, porque es una oportunidad para expresarles que la comunidad cristiana no los olvida, sino que cuenta con ellos y que su situación puede dar mucha fecundidad a toda la Iglesia.

En suma, lo principal es dedicar el tiempo de la visita sobre todo a los encuentros personales, como corresponde al oficio de Pastor”. Mi deseo es que entre estos contactos hubiera lugar también para escuchar y dialogar con personas alejadas de la fe o de la Iglesia. Y espero que tenga ocasión de realizarlo.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa