Los jóvenes, peregrinos de la fe

 

El 31 de julio la Iglesia celebra la fiesta de San Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús. He recordado, al ponerme a redactar estas líneas, que San Ignacio puso este título a su autobiografía: "El peregrino". A él, que tan preocupado estuvo en su vida terrena por acercarse los hombres y mujeres, los jóvenes y los niños a Cristo, le encomiendo los frutos de esta peregrinación de fe de los jóvenes de hoy que es la Jornada Mundial de la Juventud.

En el mensaje para la celebración de la XVIII Jornada Mundial de la Paz, el 1 de enero de 1985, Juan Pablo decía a los jóvenes: "La vida es una peregrinación de descubrimiento; descubrimiento de lo que sois, descubrimiento de los valores que forjan vuestras vidas, descubrimiento de los pueblos y naciones para estar todos unidos en la solidaridad. Aunque este camino de descubrimiento es más evidente en la juventud, es un camino que nunca termina. Durante toda vuestra vida, debéis afirmar y reafirmar los valores que os forjan y que forjan el mundo; los valores que favorecen la vida, que reflejan la dignidad y vocación de la persona humana, que construyen un mundo en paz y justicia".

Y al anunciar la IV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebró en Santiago de Compostela, decía en el mensaje: "La peregrinación tiene un significado espiritual muy profundo y puede constituir, ya de por sí, una importante catequesis". Y recordaba que había en el mundo un resurgir de la práctica de la peregrinación, sobre todo entre la juventud.

Y dirigiéndose a los jóvenes que se pondrían en camino hacia la ciudad del Apóstol, les decía: "Estáis entre los más sensibles que reviven hoy la peregrinación como camino de renovación interior, de profundización de la fe, de fortalecimiento del sentido de comunión y de solidaridad con los hermanos y como medio para descubrir la vocación personal".

Esta es mi petición a mis queridos diocesanos. Recibamos a los jóvenes que pasarán unos días entre nosotros, camino de la JMJ, no como turistas, sino como verdaderos peregrinos de la fe, como hermanos en la fe y en la comunión de la Iglesia. En esta perspectiva adquiere todo su sentido que les acojamos, que les mostremos nuestras parroquias y nuestros movimientos, con sus limitaciones y sus valores. También nuestros templos y santuarios, los monumentos artísticos que nos legó la fe de nuestros antepasados.

Para todos los jóvenes acogidos en las diócesis de Cataluña y de Andorra se celebrarán unos actos conjuntos en Barcelona el 13 de agosto, actos en los que les acompañaremos los obispos de las diócesis catalanas y los obispos y sacerdotes que hayan venido con los jóvenes. A las 10h. se celebrará una eucaristía en el Espai Fòrum; a las 13h. habrá una recepción en el Ayuntamiento; por la tarde, los jóvenes recorrerán un itinerario espiritual y cultural por la ciudad, con visitas a la catedral y a las basílicas de Santa María del Mar y de la Sagrada Familia. Y a las 20h. se cerrará la jornada con un concierto en el Espai Fòrum.

En un escrito posterior espero referirme a los actos previstos del 18 al 21 de agosto en Madrid para que la JMJ de 2011 sea una verdadera peregrinación de fe.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa