Los laicos y la misión de la Iglesia

Celebramos este domingo la solemnidad de Pentecostés, que marca el inicio de la vida de la Iglesia. La llamada popularmente “Pascua Granada” pone a nuestra consideración –y sobre todo a nuestra plegaria- el misterio de la Iglesia, sacramento de Cristo para la salvación del mundo. Todos, al llegar la fiesta de Pentecostés, hemos de renovar nuestra fe en que el Espíritu Santo es el alma de la Iglesia y quien la dirige y hace fecunda la tarea de quienes la sirven. El Espíritu Santo lleva a su plenitud la obra de Cristo para la salvación del mundo.

 

Coincidiendo con la Pascua de Pentecostés se celebra también el Día de la Acción Católica y del Apostolado seglar. Es la jornada para tomar conciencia de la dignidad y la misión de los fieles laicos en la Iglesiay en el mundo. El Concilio Vaticano II –de cuyo inicio pronto celebraremos el quincuagésimo aniversario- tiene una doctrina muy abundante sobre los laicos, sobre su dignidad en el Pueblo de Dios y sobre su apostolado, de manera especial en los números 32 y 33 de la Constitución sobre la Iglesia, que es el documento central y como el eje de todo el Vaticano II.

 

A los pastores del Pueblo de Dios, el Vaticano II nos invita a reconocer los servicios y carismas de los laicos tanto en su tarea dentro de la Iglesia como en su misión en el mundo. Como sabéis, estoy realizandola Visita Pastoral. Ésta, una vez más, me ha reafirmado la gran misión que los laicos tienen en la Iglesia y cómo su presencia activa es un elemento decisivo para la vitalidad apostólica y misionera de las Parroquias y de las comunidades y obras eclesiales.

 

La Iglesia –es bien sabido- vive actualmente una especial conciencia de su responsabilidad de evangelizar, es decir, de proponer a los hombres y mujeres de hoy un encuentro personal con Jesucristo y con su Evangelio. Benedicto XVI nos está dando un gran ejemplo de esta misión evangelizadora, al poner la cuestión de Dios y de la fe en el centro de  su ministerio como sucesor de San Pedro. El Año de la Fe, promulgado por el Pontífice para toda la Iglesia, desde octubre de 2012 a noviembre de 2013, se inscribe también en la prioridad evangelizadora de su pontificado. Y la próxima asamblea ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema “la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana” será un motivo de examen de conciencian              sobre este punto crucial para toda la Iglesia.

 

Nuestra diócesis se esfuerza -y se esforzará- en sintonizar  con esta conciencia de toda la Iglesia y con las orientaciones que puedan llegarnos desde el Sínodo de los Obispos. Deseo comunicar una decisión que va claramente en esta línea. Me refiero a nuestro esfuerzo colectivo por establecer contacto con la misión de los laicos en nuestras comunidades y dinamizarla. Existe, de hecho, una gran riqueza y variedad de realidades laicales. Necesitamos conocernos mejor y coordinarnos más. No para coartar la libertad y la creatividad de nadie, sino para ayudarnos unos a otros y, todos, a ser más fieles y eficaces en la realización del servicio de la Iglesia a nuestro pueblo.

En esta línea tuvimos el día 4 de marzo una primera toma de contacto con el ámbito del apostolado seglar en la iglesia de Sant Pere de Terrassa. Fue el primer paso de una tarea en la que hemos de seguir avanzando. Hoy tendrá lugar el primer encuentro del Apostolado Seglar de nuestra diócesis, con una conferencia que pronunciará D. Antonio Cartagena, Secretario de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal Española y con la Misa Solemne a las 20h en la Catedral.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa