María en el camino de la Iglesia

            Mañana celebra la Iglesia la solemnidad de la Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma al cielo. No es la fiesta más antigua de la Madre de Dios, pero sí que es la más popular y una de las grandes fiestas marianas que compartimos con las Iglesias de Oriente. En medio del verano, además, en este día son muchas las localidades que celebran su fiesta mayor. Y –detalle a no olvidar- es también el día que celebran su santo la mayoría de las niñas, muchachas y mujeres que llevan el nombre de María. Desde este escrito, una cordial felicitación y una plegaria para que Santa María las acompañe en el camino de su vida.

            Este año la fiesta de la Asunción está marcada entre nosotros por la  celebración de la Jornada Mundial de la Juventud. Estos días pasados, en muchos obispados de España se han vivido los llamados “días en las diócesis”, en que hemos acogido a jóvenes de todo el mundo en camino hacia Madrid, donde tendrán lugar los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud del 18 al 21 de este mes, actos que presidirá, Dios mediante, el Papa Benedicto XVI.

              María asunta al cielo es un punto de referencia para todos los cristianos, para la Iglesia entera y para toda la humanidad porque en ella ya es realidad lo que Dios desea para todos: que podamos participar en la vida plena de Dios, en la visión de su rostro, como dice bellamente la liturgia cristiana.

            Como afirma el Concilio Vaticano II, Santa María es “signo de esperanza firme y de consuelo para el Pueblo de Dios que está en camino”. De una manera especial, este año, le encomendamos a los jóvenes que están en camino hacia la JMJ y que, como he dicho en algún otro escrito de este verano, son realmente peregrinos de la fe y como tales hemos tenido el gozo de recibirles en nuestras diócesis, incluida la nuestra, que ha hecho un muy bien trabajo en este sentido. Deseo dar las gracias a todos cuantos han colaborado y colaboran en estos mismos días con la Delegación Diocesana de Pastoral de la Juventud.

            Juan Pablo II, que tenía a María tan presente en su espiritualidad, invitó a los jóvenes a hacerse peregrinos de la fe con Santa María, al escribir lo que sigue en su mensaje para la JMJ del año 2003: “Con María, la sierva del Señor, descubriréis la alegría y la fecundidad de la vida oculta. Con Ella, la discípula del Maestro, seguiréis a Jesús por los caminos de Palestina, convirtiéndoos en testigos de su predicación y de sus milagros. Con Ella, Madre dolorosa, acompañaréis a Jesús en su pasión y muerte. Con Ella, Virgen de la esperanza, acogeréis el anuncio gozoso de la Pascua y el don inestimable del Espíritu Santo”. 

            Que la Virgen María quiera acompañar esta peregrinación juvenil mundial de este año. Benedicto XVI le confió los frutos de esta JMJ al escribir en el mensaje dirigido a los jóvenes católicos de todo el mundo para convocarles a Madrid. “Ella, al anuncio del ángel, acogió con fe la Palabra de Dios; con fe consintió que la obra de Dios se cumpliera en ella. Pronunciando su Sí, recibió el don de una caridad inmensa, que la impulsó a entregarse enteramente a Dios. Que Ella interceda por todos nosotros, para que en la próxima Jornada Mundial podáis crecer en la fe y en el amor”.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

 

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa