TIEMPO DE VACACIONES.

Siempre me ha impresionado un texto de la Biblia llamado Cohélet, nombre hebreo que a veces se traduce por Eclesiastés, que dice así: "Todo tiene su tiempo y su momento, todas las tareas bajo el cielo: tiempo de nacer, tiempo de morir, tiempo de plantar, tiempo de arrancar, tiempo de llorar, tiempo de reír, tiempo de hacer duelo, tiempo de bailar, tiempo de arrojar piedras, tiempo de recoger piedras, tiempo de abrazar, tiempo de desprenderse." Y podríamos añadir: un tiempo de trabajar y un tiempo de descansar.

Estas semanas de agosto son un tiempo de vacaciones. Dios mismo, en la Primera Alianza, da ejemplo a los hombres de la conveniencia de alternar un tiempo de trabajo y un tiempo de descanso. Así como Dios "acabó su obra el día séptimo y, en este día séptimo, reposó de toda la obra que había hecho" (Gn 2,2), también la vida humana tiene el ritmo de trabajo y de descanso. "La institución del Día del Señor -el domingo- contribuye a hacer que todo el mundo tenga un tiempo de reposo y de ocio suficiente que permita cultivar la vida familiar, cultural, social y religiosa," nos recuerda el Catecismo de la Iglesia católica (n. 2184).

Lo que decimos del descanso semanal se puede decir también, por extensión, de las vacaciones. Cada año el Papa, en estos días veraniegos, recuerda la necesidad de un descanso humanizado que permita a todos crecer como personas, una mayor convivencia con los miembros de la familia y con los amigos, un contacto sereno y contemplativo con la naturaleza ... Y también, para los creyentes, encontrar un tiempo para la oración y la alabanza a Dios. Querría hacerme eco de esta pedagogía del Papa sobre las vacaciones, tan humana y tan cristiana.

Y todavía querría añadir, pensando en muchos jóvenes de hoy, que el tiempo de vacaciones -o una parte de este- es de hecho un tiempo fuerte para vivir la solidaridad. El Catecismo de la Iglesia católica lo recuerda con unas palabras que me parecen un elogio de las personas -jóvenes y a veces no tanto jóvenes- que aprovechan las vacaciones para trabajar con las ONG para el desarrollo en los países más pobres: "Que los cristianos que disponen de ocio y de reposo se acuerden de sus hermanos que tienen las mismas necesidades y los mismos derechos y no pueden descansar a causa de la pobreza y la miseria" (n. 2186).

Deseo unas buenas vacaciones a todos aquéllos que las podáis hacer. Y pido a los miembros de nuestra joven diócesis que dispongan bien sus fuerzas físicas y espirituales para un curso pastoral en que, entre todos, tendremos que trabajar mucho para crear conciencia de diócesis y ponerla en marcha con sus órganos fundamentales para un mejor trabajo y servicio pastoral a todos.

+ Josep Àngel Saiz Meneses, obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa