Unos venerables monumentos de Terrassa

     El domingo pasado la ciudad de Terrassa vivió los actos de la inauguración de las obras de la campaña arqueológica y de los trabajos de restauración realizados en el rico patrimonio de la ciudad y de la diócesis: las conocidas popularmente como las iglesias románicas. No obstante, las excavaciones hechas han demostrado que estas iglesias son especialmente visigóticas y no sólo románicas. Esto es, aún son más antiguas. Se han de datar en los siglos V, VI y VII, en la época en que Égara fue sede episcopal, entre los siglos V y VIII. Ahora que la ciudad ha vuelto a ser sede episcopal, es evidente el interés histórico, cultural y ciudadano que este patrimonio tiene.

     La campaña de restauración iniciada en el año 1995 en las llamadas iglesias de Sant Pere ha dado unos resultados exuberantes que se pueden concretar en una nueva valoración y en un conocimiento más profundo del que podemos afirmar, sin exagerar nada, es el conjunto monumental visigótico más importante conservado en Europa.

     El resultado de estos trabajos e investigaciones, en el que con el obispado han colaborado diversas instituciones públicas y privadas, ha sido muy positivo. Por ejemplo: antes de la campaña, teníamos las iglesias de Santa Maria, Sant Pere y Sant Miquel, pero ahora, y gracias a los trabajos de dicha campaña, se ha añadido un nuevo edificio que es la antigua rectoría redescubierta como un edificio con los muros del siglo VI, que contiene un baptisterio del siglo V.

     Los investigadores afirman que se trata de un gran descubrimiento arqueológico, al que hemos de añadir el conjunto de la residencia episcopal del siglo V, y también mosaicos del mismo siglo V y pinturas –tanto en Sant Miquel como en Santa María- del siglo VI. El valioso recinto está sembrado con más de quinientas sepulturas anteriores al siglo X.

     Todo esto es sobre todo la expresión de las profundas creencias de un pueblo formado por nuestros antepasados en la fe. Pienso que ellos no podían ser conscientes de la importancia del legado que dejaban a las futuras generaciones. Nosotros hemos de acoger este patrimonio con fidelidad a la fe que lo inspiró y con agradecimiento a las generaciones que lo construyeron. Por ello, entre los actos de la inauguración, habrá una celebración eucarística. La celebraremos inspirándonos en lo que dijo el Concilio Vaticano II, en la constitución sobre la sagrada liturgia, sobre el arte sagrado: “Entre las actividades más nobles del ingenio humano están, con razón, las bellas artes, sobre todo el arte religioso y su culminación el arte sagrado”. Las obras de arte –afirma también el Concilio- “tienen relación con la infinita belleza divina, que de alguna manera ha de ser expresada por las obras del hombre y pueden dirigir el espíritu de los hombres a Dios” (SC 122).

     “La Iglesia –dice también el Vaticano II- no ha tenido nunca como propio ningún estilo artístico, sino que ha admitido las formas artísticas de cada época. Lo cual ha permitido crear a lo largo de los siglos un tesoro artístico que debemos conservar con sumo cuidado, ya que “son venerables monumentos de la Iglesia” (SC 123 y 129). Con estos monumentos nuestros antepasados trabajaron para dirigir el espíritu de los hombres hacia Dios y le ofrecieron un canto a su gloria.

     A eso estamos también llamados nosotros hoy. Me complace dar las gracias a todos los que han hecho posible esta campaña: autoridades, expertos y patrocinadores. Se ha buscado hacer un buen servicio también a nuestra historia, a nuestra cultura y a nuestra ciudad. Esperamos que de este modo nuestra ciudad podrá mostrar mejor las riquezas artísticas a todos nuestros conciudadanos y a nuestros visitantes. Y a la vez, promover de nuevo celebraciones bien vivas de nuestra fe en un marco de valor extraordinario. 

+Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Bisbe de Terrassa